Sergio Cortell

La fibra y el deporte

La fibra y el deporte

A parte del índice glucémico, dentro de los hidratos de carbono tambien tenemos la fibra. Se encuentra muchos alimentos pero no toda la fibra es igual. Además nuestro organismo no la asimila de la misma forma.

Son moléculas muy resistentes y nuestro organismo no puede digerirlas por lo que llegan al intestino sin asimilarse.

Fuentes alimentarias

La podemos encontrar en verduras, frutas, frutos secos, cereales integrales y legumbres.

Hay 2 tipos:

– Soluble -> retiene agua durante la digestión retardando el proceso de digestión y así también retrasa la absorción de nutrientes. Además regula el nivel de glucosa en sangre y dificulta la absorción del colesterol. Se encuentra en algunas frutas y verduras, lentejas, avena…

– Insoluble -> acelera el tránsito y dan volumen a las haces. Las podemos encontrar en cereales, salvado de trigo, hortalizas y verduras…

Beneficios:

Inconvenientes

Ahora bien, si tenemos un exceso o déficit de fibra puede ocasionarnos problemas gastrointestinales como por ejemplo:

Exceso de la ingesta:

Déficit de la ingesta:

Fibra y deporte

Para las personas deportistas es importante su ingesta en la alimentación. Pues si se ingieren grandes cantidades de comida también lo harán de fibra. Como hemos dicho, la fibra soluble retarda la digestión retrasando la absorción. Esto puede ser beneficioso para recuperarse con una buena alimentación tras un duro entrenamiento.

En caso de un deportista que compita, antes de una competición, a parte de los nervios, es importante reducir la fibra para evitar problemas estomacales. Si eres una persona que practica deporte por salud, no hace falta más que llevar una alimentación equilibrada y variada para consumir todo tipo de fibra.

Ingesta diaria recomendada

Depende de la persona le irá bien una ingesta u otra al día pero por norma general debería ingerir aproximadamente unos 25-35 gramos al día. Lo que podría aplicarse tambien una relación de 10g cada 1000 kcal. 

 

¿Qué es el índice glucémico?

El índice glucémico aparece cuando hablamos de hidratos de carbono. Cada vez que comemos carbohidratos nuestro cuerpo tiene que metabolizar estas moléculas, que son glúcidos, azúcares, y transportarlos hasta la célula.

La función del IG es indicar la rapidez con la que los hidratos de carbono que ingerimos llegan a nuestra sangre en forma de glucosa. A mayor IG mayor será la rapidez con la que nuestro cuerpo los absorbe.

En este gráfico se muestra los niveles de glucosa en sangre tras la ingesta de hidratos de carbono.

¿Quién se encarga de meter la glucosa en las células?

Cuando la glucosa llega a la sangre, el páncreas libera la insulina, siendo una hormona que se encarga de meter la glucosa dentro de las células para utilizarla como energía. Así se depositará en músculos e hígado hasta completar los depósitos y después se almacenará en forma de grasa.

Esto pasa porque nuestro cuerpo está  programado para sobrevivir en periodos de escasez de alimentos.

Como consecuencia, tras 2-3 horas de la ingesta, la glucemia (glucosa en sangre) cae provocándonos una hipoglucemia (como muestra el gráfico), lo que nos hará que queramos comer más azúcar. Esto genera una cadena, provocando un acúmulo de grasa en nuestro cuerpo.

Alimentos

Para saber cuánto IG tienen los alimentos hay unas listas con alto, medio y bajo índice glucémico. En estas listas  se coge siempre de referencia la glucosa con valor 100 siendo un índice glucémico alto. Se pueden clasificar en 3 tablas: alimentos con IG alto (>50),  IG medio (50-35) e  IG bajo (<35).

Estos son unos ejemplos:

Aquí podéis ver una lista de todos los alimentos.

¿Cómo influye en el deporte?

Los alimentos de bajo índice glucémico se consumen antes de realizar ejercicio prolongado ya que permanecen más tiempo en sangre, en cambio, los de alto índice glucémico se utilizan en el deporte para que lleguen muy rápido en sangre y podamos disponer de esa energía rápidamente o incluso recargar los depósitos justo después de hacer ejercicio.

VO2 Máx ¿Qué es?

Las personas que se dedican al mundo del atletismo de media-larga distancia, o cualquier deporte donde requiere un continuo gasto cardiovascular es importante conocer el VO2 máx para saber su estado de forma.

Es la cantidad máxima de oxígeno que nuestro organismo puede transportar en 1 minuto. Éste parámetro sirve para medir la capacidad aeróbica. Cuanto mayor sea el éste parámetro, mayor será el tiempo en el que podrá mantener ese mismo ritmo durante la actividad.

Formas de medirlo

Se mide con una prueba de esfuerzo con análisis de gases. Es decir, con una máscara que mide el oxígeno y el dióxido de carbono que respiramos mientras hacemos la prueba.

También se puede medir con el típico test de Cooper corriendo 12′ el máximo de distancia posible y después aplicando una fórmula.

VO2 Máx = 0,0268 x D (metros recorridos) – 11,3

Puedes hacer también la Course Navette corriendo una distancia de 20 metros al ritmo de un pitido y después aplicamos una fórmula.

VO2 Máx = 5,857 x Velocidad (Kmh) – 19,458

¿Para qué sirve?

Con este parámetro podremos personalizar entrenamientos para alcanzar de manera más óptima los objetivos planificados.

A mayor Vo2 máximo significa que estamos en mayor forma.

¿Cómo la incrementamos?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que tiene un factor bastante hereditario. Aunque si practicamos con asiduidad actividades aeróbicas puede llegar a aumentar nuestro VO2. No obstante, como ya sabemos, cada persona es un mundo, por lo que realizando un mismo ejercicio una persona puede mejorar mucho más que otra.

Según otros estudios demuestran que se mejora mucho más si realizamos series de entrenamiento con una duración de entre 4 y 7 minutos a máxima intensidad. Aunque con casi todos los entrenamientos mejoraremos este valor.

Abdominales: Únicos 2 ejercicios efectivos

Lo primero aclarar que por más abdominales que hagas no vas a perder más grasa. La grasa se pierde con una dieta hipocalórica. Por lo tanto, para marcar los abdominales dependerá del % de grasa corporal. Y esa grasa que se pierda nunca será de forma localizada, será de forma genérica. Además, no podemos tener los abdominales soñados que queramos o los de X famoso. La forma que tenga tu abdomen será genética.

¿Qué ejercicio es el más efectivo?

Para que ocurra una hipertrofia muscular, los sarcómeros (fibras musculares) han de contraerse. Para saber qué ejercicio es el más efectivo tenemos que recurrir a la anatomía. Saber donde están los puntos de inserción del músculo. Los del abdomen se encuentran en la cadera y en la zona torácica (costillas, esternón…). Por lo que los ejercicios más efectivos serán aquellos en los que la pelvis vaya a la zona torácica y viceversa.

Así es la única forma de hipertrofiar el abdomen. Los demás ejercicios que se hagan (los que la mayoría hacen en el gimnasio) únicamente ponen en tensión el abdomen ganando fuerza, pero no hipertrofia.

Depende del objetivo que tengamos y cual sea nuestro deporte, tendremos que hacer unos u otros.

Si nuestro objetivo es la estética y lucir una espalda ancha y cintura estrecha, no debemos hacer ejercicios abdominales para los oblícuos. Pues estos nos harán más ancha la zona de la cintura. En cambio si nuestro deporte requiere cambios de dirección cuando corremos, movimientos con el brazo/pierna, sí deberemos trabajar estos abdominales para ganar más fuerza y así evitar lesionarnos.

¿Y cuántos tengo que hacer?

Muchas noticias de deportistas de alto nivel dicen que hacen cientos o miles de abdominales diarios. No hace falta llegar a ese punto porque no nos va a suponer una mejoría. Al revés, posiblemente a largo plazo nos dolerá la espalda. ¿Y por qué? Pues porque esos ejercicios que todo el mundo hace, el famoso crunch o encogimiento, hacen que flexionemos la espalda. Más aún si giramos pretendiendo trabajar los oblicuos, podemos provocar una hernia. Imaginaros flexionar la espalda cientos o miles de veces en una sesión día tras día.

Entonces, ¿El crunch o encogimiento no lo debo hacer?

Todo en su justa medida. Si se trabajan bien los abdominales, este ejercicio no debe ser un problema. No debemos realizar tantos abdominales como dicen hacer los famosos, si podría acarrear problemas de espalda. Si hacemos 5-6 series de 10-15 repeticiones durante 2-3 días a la semana, no tiene porque afectarnos en la espalda. Estas sesiones no duran más 10 – 15 minutos.

Por otro lado, si nuestro objetivo no es la estética sino ser más fuertes en nuestro deporte, debemos trabajar toda la zona del abdomen. 

El CORE

Si ejercitamos toda la zona abdominal, incluyendo los lumbares, podremos transferir esa potencia a nuestro deporte.

Para ello haremos ejercicios menos lesivos y con más activación en toda la faja abdominal como son los abdominales isométricos, las famosas planchas.

Hay muchas variantes para poder hacerlo más sencillo o más complicado el ejercicio. Por ejemplo en plataformas inestables o quitando apoyos nosotros mismos.

IMC: evita problemas nutricionales

Casi el 50% (23% hombres y 25% mujeres) de los españoles padecen obesidad. Un gran problema que empieza muy pronto. Los niños/as empiezan a padecer esta enfermedad y cada vez va a más. Ahora veréis como con el IMC nos ayudará a controlar este problema.

Una forma de controlar esta epidemia en casa, es saber el nivel de estado nutricional de nuestras familias. Con el IMC podemos saberlo rápidamente y saber si debemos tomar medidas y acudir a un profesional para que nos ayude.

Con este parámetro podemos saber si estamos en un peso saludable o no. El IMC no dice la grasa que tienes, ni el músculo. No los diferencia. Te dice la masa magra y masa grasa de tu cuerpo. Este cálculo está adoptado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es decir, sirve a nivel mundial.

Normalmente se ve reflejado con claridad el valor y el cuerpo al que hemos analizado. Pero no siempre coincide, es decir, si una persona es culturista, posiblemente de un resultado de sobrepeso u obesidad, pero no por ello está «gordo». Ahí se verá reflejado la masa total, pero seguramente, tendrá poca masa grasa y mucha masa magra (en este caso músculo).

El IMC es muy sencillo de calcular. Tan solo necesitamos el peso en kg y la altura en cm:

Por ejemplo: 72 kg/175 cm =23,51

Ahora debemos extraer el resultado y compararlo en la siguiente tabla para saber en qué estado nos encontramos:

Bajo peso———- menos de 18,4
Normopeso——- entre 18,5 y 24,9
Sobrepeso——— entre 25 y 29,9
Obesidad———– más de 30

Por otro lado, si presentamos niveles de sobrepeso u obesidad, hay que bajar el peso corporal. Puede acarrear problemas graves de salud como diabetes, infartos de miocardio, hipertensión arterial…

Conclusión

Ahora que ya sabemos uno de los grandes problemas a nivel mundial como es la obesidad, considerada una epidemia, intentemos evitarlo y cada uno en su casa controlar el estado nutricional y de salud de los familiares. Con el IMC se saca rápido el parámetro y podemos saber en qué nivel estamos. Si necesitas ayuda para bajar, subir o controlar el peso, lo mejor es contactar con un profesional.

¿Nos hidratamos lo suficiente todos los días?

La importancia de la hidratación

La hidratación juega un papel fundamental en la vida del ser humano. Más aún en las personas deportistas.

En el deporte, perdemos agua y sales minerales por el sudor, pero ¿por qué sudamos?

Esto se debe a que nuestro cuerpo quiere mantener nuestra temperatura corporal y por ello libera agua al exterior, lo que se le llama sudor. Además de agua, también perdemos sales minerales por lo que no será suficiente reponernos bebiendo sólo agua.

Antes del ejercicio, si no queremos suplementación de sales minerales,  podemos ingerir sal de Himalaya, sal de roca, de gema… Ya que contiene un porcentaje muy alto de muchísimas sales minerales que nos beneficiará a la hora de practicar el ejercicio.

Para evitar que nos dé una «pájara» que es básicamente una bajada de tensión, debemos tomar sodio en nuestra bebida. Antes, durante y después del ejercicio. Por lo tanto, deberemos hidratarnos no sólo de agua sino también con sales minerales.

Hay que beber aunque no se tenga sed. En el momento que tenemos la sensación de sed y queremos agua es porque ha empezado ya el proceso de deshidratación, es decir, ya estamos empezando a deshidratarnos y nuestro sabio cuerpo nos pide que bebamos.

Durante un entrenamiento, no debemos superar mucha más cantidad de medio litro progresivamente, pues el estómago si se dilata puede ocasionarnos molestias a la hora de volver a hacer ejercicio.

¿Sólo bebo agua?

Para hidratarnos durante el entreno debemos aportar una bebida que contenga unas 3-4 veces más de sodio que de potasio. Una de muchas funciones del sodio es retener agua. Muchas marcas añaden potasio a estas bebidas. Esto es un error. El potasio es diurético por lo que debe ser mayor la cantidad de sodio.

Además, beber agua nos ayudará a tener un organismo más limpio y nos ayudará a evitar enfermedades renales.

Otras formas de hidratarnos no sólo bebiendo es comiendo fruta que tenga mucha agua como es el caso de la sandía, melón…

Conclusión: Hidrátate bien todos los días, en especial antes, durante y después de entrenar con bebidas que contengan sodio para retener el agua y no perder tanto líquido.

Calentamiento: ¿Cómo hacerlo correctamente?

El calentamiento es indispensable para hacer cualquier actividad física. Se debe hacer siempre antes y no dejar mucho rato hasta que empecemos la actividad física.

Una de las principales funciones es que «lubricaremos» las articulaciones preparándolas para la actividad. Así estaríamos listos ya que vienen de un estado de reposo e inactividad como de estar sentados y relajados.

Otra de las funciones de un calentamiento es que evitaremos lesiones si se hace bien hecho.

Ganaremos amplitud y movilidad en nuestro cuerpo, así podremos realizar mejor los ejercicios. Esto no significa que ganaremos flexibilidad.

Otra de las funciones es aumentar la temperatura corporal. Debemos preparar al cuerpo para la sesión, así que lo recomendable es  aumentar la temperatura en el calentamiento.

Depende del deporte y actividad que vayamos a realizar haremos un calentamiento más específico o más general.

Conclusión

Mi recomendación es que si vamos a hacer una sesión de atletismo, deberíamos hacer una movilidad articular, trotar un poco y hacer algún ejercicio de técnica de carrera. Lo mismo haríamos en natación o algún deporte parecido que tenga similitudes como los movimientos de estos deportes. La duración del calentamiento bastaría con 10-15 minutos antes de la práctica deportiva.

Por otro lado, si vamos a hacer una sesión de gimnasio, podríamos ir andando o en bicicleta si no está muy lejos, y ya nos serviría de subida de temperatura y movilidad. Sino, nos podríamos subir a la bicicleta de spinning, elíptica, cinta o remo, y estar 5 minutos para subir la temperatura corporal.

Una vez hemos hecho esto, movilizaríamos articulaciones que vayamos a mover en los ejercicios. Como calentamiento más específico haríamos 1 o 2 series con un peso muy ligero para preparar los músculos. Con una serie con poco peso bastaría ya que el músculo si está acostumbrado a levantar un peso más fuerte rápidamente nos adaptaremos a ese peso.

L-Carnitina ¿Suplemento quemagrasa?

La l-carnitina es un transportador de ácidos grasos a la mitocondria para que utilice estos ácidos grasos como energía. La mitocondria es un orgnánulo dentro de cada célula y es donde se origina la energía.

Pero, la l-carnitina la fabrica nuestro organismo a partir de lisina y vitamina C y se encuentra en nuestros músculos casi al 100%.

¿Entonces, debemos suplementarnos?

Como fuente de alimentación la podemos encontrar en carnes y lácteos. Si nosotros tenemos una alimentación variada y completa no tendríamos la necesidad de suplementación de l-carnitina.

Estaría justificado si aumentáramos en nuestra dieta la grasa para romper las cadenas largas de ácidos grasos, así obtendríamos un mayor rendimiento aeróbico.

Si ingerimos este suplemento y practicamos ejercicios de alta intensidad y de duración corta, se reduce el ácido láctico, por lo que tendríamos un menor daño muscular y así podríamos aumentar el volumen de entrenamiento.

¿Como la tomamos?

La forma de suministrarla sería de 15 a 20 mg por kg de peso al día junto con alimento de alto índice glucémico.

No por tener problemas de sobrepeso se debe tomar y ya está, si nos la tomamos y nos sentamos en el sofá no hará nada, debes salir y hacer ejercicio. Aquí os dejo un artículo que habla sobre la obesidad y una forma rápida de darnos cuenta si padecemos esta enfermedad.

No podemos confundir la L-Carnitina con la Acetil – L – Carnitina. Ya que ésta última se utiliza para mayor concentración en épocas de estrés y a diferencia en la suministración, al día por kg de peso son 10 mg y no hace falta añadir alimento de índice glucémico alto.

Mi recomendación: Prioriza una dieta equilibrada y variada. Si consideras o tienes dudas de suplementarte con L-Carnitina, pregunta a un profesional.

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